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El precio indicado es Precio/kg
Las almejas que hay en Galicia son la fina, babosa, japónica, rubia y bicuda. Las cuatro primeras son las más conocidas. Todas las variedades de almeja poseen la misma forma ovalada que puede variar de tamaño y color; un tono general blanco-crema y manchas oscuras negras-grises-pardo-rojizas. Su característica diferencial es la forma y las líneas concéntricas que cruzan la superficie de la concha.
La almeja rubia se denomina así por sus tonalidades rojizas y moradas que la diferencian de otras almejas. Sus líneas concéntricas, al igual que sus radios, poseen tonalidades muy dispares, formando unos dibujos característicos en forma de zigzag. Su concha es más lisa y brillante que otras almejas y asemeja estar pulida.
FORMA DE COCINAR:
Antes de cocinar las almejas, es muy recomendable sumergirlas en agua fría con sal para que se abran y suelten la arena que tienen en su interior. Hay que dejarlas al menos una hora. Se escurren y se lavan bien poniéndolas en un colador grande. A continuación se preparan como se desee. Hay que comprobar que están todas vivas. Si alguna tiene las valvas abiertas está muerta. No aprovechar ni forzar las almejas que una vez cocidas siguen cerradas. La almeja babosa es la que tiene la carne más tierna y, por lo tanto, es la más apta para degustarla en crudo. Hay quienes son partidarios de dejar caer una gotita de limón, no sólo por el sabor, sino para evitar alguna reacción adversa en el organismo debido a que la salubridad de las aguas marinas no son siempre las deseables.
También se pueden preparar al vapor, a la marinera, o con arroz, sopas de pescados, guisos, o en empanada. En cualquier caso, el tiempo de cocción deberá ser siempre mínimo y si se decide por abrirlas al vapor puede optar por poner una o dos hojas de laurel.
Nombre Científico: Venerupis Rhomboides
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